Novedades a tu mail:

Almagro

Autor: Mario Jorge de Lellis



Es uno de los barrios más extensos. Fue un confín de la ciudad
hasta el 80, cuando por la ley del 24 de agosto se declaró capital
de la República al Municipio de Buenos Aires. Debe su nombre al doctor
Juan de Almagro y de la Torre, asesor general y auditor de guerra
en la época del virreinato, quien era dueño de los terrenos del lugar.
Como tantas otras barriadas, ostenta un pasado bravo con cuchilleros
y payadores. Uno de éstos, quizás el más grande, José Betinotti,
vivía en el 567 de la vieja Artes y Oficios, hoy Quintito Bocayuva.
En la esquina de esta última calle con la de Venezuela había,
por 1905, n almacén y cancha de bochas llamado “El Pasatiempo”
que fue escenario de memorables payadas.



Radiografía de Almagro

Fue en una de las tantas tardes
en que pisando tiempo, corazón o acera,
me incliné a tu adoquín y a tus paredes,
a tus camisas amplias de obreros o a tus polleras
tornasoladas de amor;
a tus tacos muy altos de niñas fabriqueras,
a tu heredad de gaita y mandolina,
a tu abecé de bares que te pueblan
y recogí tu gusto, tu palpitar de barrio
y me senté contigo en un umbral, como se sienta
un pobre diablo que ha encontrado
la única moneda.

Quiero cantar, decirte, llenarte hasta mi vaso,
cabecilla lunar de esta ciudad sin tregua,
punto final de chacras y de quintas,
quintaesencia
de oeste en Buenos Aires,
quintaesencia
del ancho muro amargo de la vida, donde uno se para
y se golpea el corazón, el aire y las maneras
y se sabe hasta aquí,
tan mezclado de cielo y tan de tierra.

Aquí canté y lloré y anduve tu adoquín
con el alma doblada a tus umbrales y a tus puertas.
Y tuve lasitudes de amor
y ganas de fumar y ganas de tristeza.

Tú me quisiste siempre
como a un gorrión que juega.
Y eso de andar, almagro, cobijándome,
es gaje de tu oficio de centinela.

Para poder decirte enteramente
habría que beber, por ti, jugo de estrellas.

Habría que charlar de cosas inocentes
como hacen tus niños al borde de la siesta.

O habría, acaso, que inventar un himno
más simple que la marcha de una escuela.



Extraído del libro “Buenos Aires, mi ciudad”. Editorial Universitaria de Buenos Aires. Año 1963.

Círculo Literario Peazeta - Literatura argentina- Comunidad
SADE - Artículos - Cuentos y poesías - Punto de atención - Efemérides - Lección gramatical - fotos
Copyright © 2002-2003 - creadoresargentinos.com - Diseño Estudio DAT